miércoles, 13 de julio de 2011

El charquito.




No sé si podré llenar unas cuantas líneas con los recuerdos de ayer noche, pero lo intentaré.
Me acuerdo del principio ,en el patio de mi casa al bajar del ascensor.Me quedé mirándome unos cuantos minutos delante del espejo, y me extrañó ver ese reflejo al otro lado de éste. No parecía yo.
Me veía como si estuviera rodeada de papel de regalo y yo dentro pudiera ver todo mi alrededor pero sin ser vista por los demás. Qué locura. Empecé a mover la boca, a hacer muecas anti-eróticas, a pegar pequeños gritos y a pegar brincos. Y me seguía viendo extraña, como si estuviera viendo a otra chica hacer toda esa clase de estupideces delante de mi.
Y la cosa, rara cosa en mi... esque me veía guapísima. 
De repente, como si fuera algo de lo más normal del mundo, escuché a alguien chillar ¡idiota!. Mi cara de asombro tuvo que ser de lo más graciosa, pero dejé mi momento narcisista y salí corriendo de mi casa.Nunca me quedo claro si esa voz salía del telefonillo o de dentro de mi cabeza. 
Y salí despampanante, como una famosa de esas que le levita el pelo y le brilla para poder dar avisos SOS, que tienen una sonrisa profydent y que tienen unos ojazos que te dejan temblando. Pues esa era yo. No ... exactamente ... así... pero más o menos. 
Me iba a comer el mundo cuando de repente suena esa canción típica de los nokia que no me ha salido de mis santas y perfectas narices (mentira) cambiarla. Y... no. Ese número no por dios. Juro que había borrado su nombre de mi guía telefónica, pero maldita memoria que se acuerda de lo que le da la gana.
Se lo cojo, no se lo cojo, se lo cojo , no se lo cojo... Se lo cogí, sí. Y en ese momento acabó mi noche.

Volví a caer, volví a caer en sus brazos fuertes que me protegen del frío ( Y ESTAMOS EN EL MALDITO MES DE JULIO) , en sus labios rosaditos y esponjosos que me encanta morder, en su pelo suave que huele a paraíso, en sus ojos que me producen un latigazo en la columna vertebral que hace que todo mi cuerpo vibre y se descoyunte , en su cuerpo , en su olor, en sus besos..., en sus caricias..., EN ÉLy por consiguiente, volví a caer en sus mentiras, en su despreciable egoísmo, en su manera de ilusionarme y joderme ipso facto, en su frialdad, en su puta manera de pensar sólo en el, en su pasotismo...en él.*

Y aquí estoy bajando otra vez el ascensor, con la diferencia de menos de 24 horas de ayer por la noche y sin poderme creer que la de detrás del espejo siga siendo yo.
¿Esa tía destrozada, comida por las ojeras,con los ojos irreconociblemente hinchados, la cara pálida y con un extraña chepa en la espalda SOY YO?  Lo más preocupante de todo es ese agujero que tengo en la parte derecha ; no espera que es el reflejo; en la parte izquierda de mi costado...
Sí, sin lugar a dudas es mi corazón que está herido. Y lo que me acabo de dar cuenta esque la herida me está supurando y está creando un pequeño charquito en mis pies de una especie de mezcla entre....lágrimas...sangre...y retazos de ti, que por supuesto dejo en el suelo ,sin migaja alguna de tristeza o nostalgia.** 
Aunque realmente me vaya, mi alma, mi dolor  y mi miedo se quedan allí arrodillados al lado de ese charquito.**







*La letra pequeña esque se me pasa desapercibida y siempre se me olvida recordarla.
**Y la negrita esque ya estoy curtida en experiencia aunque me sigue doliendo igual.

1 comentario:

Xei dijo...

Mira que las personas tenemos tendencia a volver, o llámalo caer de nuevo. Me ha gustado mucho tu texto, un besazo cariñete.