miércoles, 11 de abril de 2012

Y es que me da igual.

Ya no sé que escribir, 
todo es absurdo, incierto, 
irónico, ridículo. 

Sobrevivientes son estas frases
que aguantan el frío embiste
de la decepción del escritor.
Sus parientes, olvidados ya
perecieron anteriores a éstas.

Y qué poco significan para mí, 
estas palabras que no dicen nada.
Más me gustaría que fueran pequeñas
espinas, que al que las leyese, pasase
un milímetro del dolor que corrompe
con ahínco mis adentros.

Es egoísta, pero cierto.

Y no quiero palabras de compasión, 
ni de compresión, ni de conmiseración.
Ni de nada que acabe en "on".
Ahora todo me parece del color de 
las aceras y veo a los edificios haciendo sacrificios
para aguantar al sol que llora sólo sus propios rayos.

Y si mi poesía no rima, creéme que me da igual
Porque no hago esto por tí, ni por mí siquiera, 
lo hago por el dolor.
Para que se olvide de mi  y empatize
con palabras insulsas y vacías,
que esperan algún sentir,
para poder verse, al fin, realizadas.













1 comentario:

sesamina dijo...

Un beso y un abrazo de tu hermana. Y espero que esto no te de igual ;-)