En silencio. Con los ojos bien abiertos y el corazón encogido.
Espero la tormenta que se acerca aterradora.
Mi armadura carece de tiempo. Y me abandona.
No importa. No hay nada que pueda herir.
No hay nada que pueda arrebatarme.
Sólo mi indiferencia. Y puede ser toda suya.
Espero la tormenta que se acerca aterradora.
Mi armadura carece de tiempo. Y me abandona.
No importa. No hay nada que pueda herir.
No hay nada que pueda arrebatarme.
Sólo mi indiferencia. Y puede ser toda suya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario