Despíntame los morros y revuélveme el pelo,
mímame y déjame dormir con toda la sábana,
hazme reír y luego lía y fuma mis carcajadas.
Elige quererme o alejarte de mí.
Deja que mi piel sea esnifada por alguna nariz
que realmente quiera probarme sin miedo a la resaca.
Porque soy una mujer.¡Sí! y lo digo alto y claro.
Se acabaron los días de madre de alquiler y
de cuidadora a tiempo parcial.Ya se acabaron.
Soy libre, y con las piernas abiertas, digo... puertas.
Vuestro trono tambalea, las mujeres nos imponemos.
Y si no como gatas melosas y calculadoras nos iremos
moviendo el cuerpo sinuosamente hasta que nos perdáis
en el horizonte. Dejando ese olor que tanto os desagrada.
El del fracaso.

1 comentario:
Muy buena! Con dos ovarios ;)
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