domingo, 26 de agosto de 2012

gatas.

Despíntame los morros y revuélveme el pelo, 
mímame y déjame dormir con toda la sábana, 
hazme reír y luego lía y fuma mis carcajadas.
Elige quererme o alejarte de mí.
Deja que mi piel sea esnifada por alguna nariz
que realmente quiera probarme sin miedo a la resaca.
Porque soy una mujer.¡Sí! y lo digo alto y claro. 
Se acabaron los días de madre de alquiler y 
de cuidadora a tiempo parcial.Ya se acabaron.
Soy libre, y con las piernas abiertas, digo... puertas.

Vuestro trono tambalea, las mujeres nos imponemos. 
Y si no como gatas melosas y calculadoras nos iremos
moviendo el cuerpo sinuosamente hasta que nos perdáis 
en el horizonte. Dejando ese olor que tanto os desagrada.
El del fracaso.


Tiran más dos razones que dos cojones. 






1 comentario:

MDuritz dijo...

Muy buena! Con dos ovarios ;)