Se despierta temprano por la mañana. Abre los ojos debido a la luz que desprende un tímido rayo de sol. Con un sinuoso movimiento se despereza y una sonrisilla traviesa desvela la curiosidad por saber que clase de día será hoy.
Se levanta y tarareando se prepara el café con un voluminoso acompañamiento. Con un andar grácil y etéreo tranquilamente se viste,se entretiene unos minutos delante del espejo; le encanta hacer muecas y ver la infinidad de personalidades que puede hacer. La que más le impresiona la interpreta por toda la casa.
Y sale a la calle. En su camino se encuentra con cientos de rostros que la miran sin mirar y siguen su ruta.Le encanta la ausencia de protocolo, sentirse entre desconocidos, el no tener que pararse a saludar ni a hacerse preguntas vanales y completamente inútiles.
Ama ser una don nadie.
De camino al trabajo va saltando de dos en dos los baldosines, así llega a su destino casi sin darse cuenta.Le aburren los minutos caminando. Y los viandantes aminutados que corren para no llegar tarde.
Trabaja de dependienta en un sex-shop. No cobra mucho, pero le emociona su trabajo.Le fascina como la gente entra, y comienza a mirar. La mayoría no sabían que podia existir tal arsenal de objetos. Cuando van a preguntar, hablan bajito y rapido. No entiende que especie de miedo tiene la gente a estas tiendas....
Y ella entonces actúa. Atiende de una manera tan humana y pacífica, que las personas se tranquilizan y disfrutan de su compra. Já, se desternilla al observar al humano con tanto tabú pegado en las orejas, en la cabeza, en los pies. Pobres, piensa ella.
Al final de la tarde.Nunca sabe que hacer, pero tampoco le preocupa. No teme ir sola a tomarse una cerveza con unas patatas fritas. Tampoco entiende ese miedo que tiene la gente a verse sola rodeada de mucha gente. Por normal general no suele entender mucho la actitud canon de la sociedad, pero me reitero al decir que poco le importa.
Y no sabe cómo, pero cuando está ahí sentada sola disfrutando de las hermosas e hipnóticas danzas del humo de su cigarro, aparece como por arte de magia la inspiracion. Sí, su mejor compañera de soledades y entablan su acojedora conversación, que por supuesto nadie alcanza a escuchar.
Se levanta y tarareando se prepara el café con un voluminoso acompañamiento. Con un andar grácil y etéreo tranquilamente se viste,se entretiene unos minutos delante del espejo; le encanta hacer muecas y ver la infinidad de personalidades que puede hacer. La que más le impresiona la interpreta por toda la casa.
Y sale a la calle. En su camino se encuentra con cientos de rostros que la miran sin mirar y siguen su ruta.Le encanta la ausencia de protocolo, sentirse entre desconocidos, el no tener que pararse a saludar ni a hacerse preguntas vanales y completamente inútiles.
Ama ser una don nadie.
De camino al trabajo va saltando de dos en dos los baldosines, así llega a su destino casi sin darse cuenta.Le aburren los minutos caminando. Y los viandantes aminutados que corren para no llegar tarde.
Trabaja de dependienta en un sex-shop. No cobra mucho, pero le emociona su trabajo.Le fascina como la gente entra, y comienza a mirar. La mayoría no sabían que podia existir tal arsenal de objetos. Cuando van a preguntar, hablan bajito y rapido. No entiende que especie de miedo tiene la gente a estas tiendas....
Y ella entonces actúa. Atiende de una manera tan humana y pacífica, que las personas se tranquilizan y disfrutan de su compra. Já, se desternilla al observar al humano con tanto tabú pegado en las orejas, en la cabeza, en los pies. Pobres, piensa ella.
Al final de la tarde.Nunca sabe que hacer, pero tampoco le preocupa. No teme ir sola a tomarse una cerveza con unas patatas fritas. Tampoco entiende ese miedo que tiene la gente a verse sola rodeada de mucha gente. Por normal general no suele entender mucho la actitud canon de la sociedad, pero me reitero al decir que poco le importa.
Y no sabe cómo, pero cuando está ahí sentada sola disfrutando de las hermosas e hipnóticas danzas del humo de su cigarro, aparece como por arte de magia la inspiracion. Sí, su mejor compañera de soledades y entablan su acojedora conversación, que por supuesto nadie alcanza a escuchar.
1 comentario:
Me ha encantado este relato, especialmente este pequeño trozo: "Con un andar grácil y etéreo tranquilamente se viste,se entretiene unos minutos delante del espejo; le encanta hacer muecas y ver la infinidad de personalidades que puede hacer. La que más le impresiona la interpreta por toda la casa."
no sé cómo lo haces, siempre me sorprendes con tus textos ^^
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