Yo era entonces estudiante y tenía a mi lado, en las gradas, una joven rubia que llenaba todo mi universo.
<<Estamos solos--decía el hombre de la tribuna--.Estamos solos,eternamente solos, no sabemos nada, nunca sabremos nada y el cerebro del ser mejor amado, permanece para nosotros irremediablemente cerrado>>. Yo miraba a mi vecina e imaginaba bajo su cabello aquella pared ósea, dura y frágil, irremediablemente cerrada.
Fragmento del Libro de Andre Maurois "Entre la vida y el sueño"
1 comentario:
éste es el libro que me ibas a dejar? :)
me gusta el fragmento ^^
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