-Mirame a los ojos y dime que me quieres.
-Te quiero vida mía.
-Una pregunta y por favor, sé sincera.¿Darías tu vida por mí?
-Cariño, somos muy jóvenes. Nos quedan muchas cosas por vivir. Nos quedan tantos años por delante
que no puedo responder que sí a esa pregunta. Necesito unas lecciones para valorar la vida, ahora mismo mi emoción y la ínfima posibilidad de verme en esa situación te contestaría que sí, pero te estaría engañando, ¿sabes mi amor?
-Entiendo. Conozco a miles de personas que contestan que sí, como símil del gran amor que sienten por la otra persona. Y también como tu antes me has dicho, "vida mía". Eso ni es cierto, ni te gustaría que lo fuera.
E incluso tampoco me gustaría a mí. Pero tu sabes bien, que nos encanta llevar una rutina, hasta quejarnos de ella,pero no me voy a centrar en eso. Y si la rutina engloba a otra persona, creamos dependencia. Y poco a poco comienza a fundirse tu vida con la de la persona amada.
-Sin duda mi amor,eso lo puedes observar en personas mayores que llevan juntos toda una vida. Por eso mismo, porque llevan juntos toda una vida. No dos. Y si uno cae, el otro caerá con él. Si uno sufre, él otro sufrirá con él. Llega un punto en el que están solos y sólo se apoyan uno en el otro. Es hermoso.
Pero nosotros somos jóvenes, tenemos vidas distintas, y sueños distintos aún por cumplir. Aún no sentimos tal necesidad de la otra persona. Te amaré con toda mi alma, pero no con mi vida. Y si alguien te dice lo contrario a esta edad, no le creas. O si no, sufrirás.
- Es verdad.Somos muy jóvenes. Amores cambiantes, amores breves y tontos.
- También piensa que ahora faltaras, y yo te siguiera. ¿De qué serviría?
Sería una catástrofe. Si uno puede vivir, que viva. ¿ Antes la vida, que la estupidez, no?
- Si en eso no te discuto. Es obvio.
Pero en el tema de nuestras vidas. El problema es el desequilibrio. Tu eres mi vida, pero yo soy tu alma.
Una diferencia que duele. Porque la dependencia le pasa factura al más débil. La verdad es que no puedes salir de la dependencia de tus padres, para pasar a la de tu pareja. Es lo más tonto que se te puede pasar por la cabeza. Y ese es el problema, no me pasa por la cabeza, sino por el corazón.
- Mi amor. Deja de pensar en eso, no? Nos amamos y ya está , disfruta del presente. El futuro aún no sabemos si aparecerá o no. Así que no seas tonto y deja ya ese tema.
- Y por qué no puedes , si no sabes si tu futuro se convertirá en presente, amarme hasta dar la vida por mi?
Si tanto futuro tienes por delante. ¿Porque no te arriesgas a darme tu vida sólo por hoy?
-Vale. Hagamos un trato. Te doy mi presente. ¿De acuerdo?
-Mejor cállate. No me prometas la luna, cuando apenas la ves.
No me des nada. Sólo quiero que cuando estemos juntos me hagas sentir como un rey. Y cuando no estemos juntos. ¿No preocuparnos del otro, te parece?
- ¡Claro que no! Si algo te pasase, me moriría. Y por supuesto estaría a tu lado día y noche.
- ¡OYE! ¡Habíamos quedado en nada de prometer lunas! Ven aquí y acurrucate a mi lado.
Dame el calor que me gusta sentir, y dime que me quieres por hoy. Mañana otro futuro nos espera.
-Te amo.
-Te quiero vida mía.
-Una pregunta y por favor, sé sincera.¿Darías tu vida por mí?
-Cariño, somos muy jóvenes. Nos quedan muchas cosas por vivir. Nos quedan tantos años por delante
que no puedo responder que sí a esa pregunta. Necesito unas lecciones para valorar la vida, ahora mismo mi emoción y la ínfima posibilidad de verme en esa situación te contestaría que sí, pero te estaría engañando, ¿sabes mi amor?
-Entiendo. Conozco a miles de personas que contestan que sí, como símil del gran amor que sienten por la otra persona. Y también como tu antes me has dicho, "vida mía". Eso ni es cierto, ni te gustaría que lo fuera.
E incluso tampoco me gustaría a mí. Pero tu sabes bien, que nos encanta llevar una rutina, hasta quejarnos de ella,pero no me voy a centrar en eso. Y si la rutina engloba a otra persona, creamos dependencia. Y poco a poco comienza a fundirse tu vida con la de la persona amada.
-Sin duda mi amor,eso lo puedes observar en personas mayores que llevan juntos toda una vida. Por eso mismo, porque llevan juntos toda una vida. No dos. Y si uno cae, el otro caerá con él. Si uno sufre, él otro sufrirá con él. Llega un punto en el que están solos y sólo se apoyan uno en el otro. Es hermoso.
Pero nosotros somos jóvenes, tenemos vidas distintas, y sueños distintos aún por cumplir. Aún no sentimos tal necesidad de la otra persona. Te amaré con toda mi alma, pero no con mi vida. Y si alguien te dice lo contrario a esta edad, no le creas. O si no, sufrirás.
- Es verdad.Somos muy jóvenes. Amores cambiantes, amores breves y tontos.
- También piensa que ahora faltaras, y yo te siguiera. ¿De qué serviría?
Sería una catástrofe. Si uno puede vivir, que viva. ¿ Antes la vida, que la estupidez, no?
- Si en eso no te discuto. Es obvio.
Pero en el tema de nuestras vidas. El problema es el desequilibrio. Tu eres mi vida, pero yo soy tu alma.
Una diferencia que duele. Porque la dependencia le pasa factura al más débil. La verdad es que no puedes salir de la dependencia de tus padres, para pasar a la de tu pareja. Es lo más tonto que se te puede pasar por la cabeza. Y ese es el problema, no me pasa por la cabeza, sino por el corazón.
- Mi amor. Deja de pensar en eso, no? Nos amamos y ya está , disfruta del presente. El futuro aún no sabemos si aparecerá o no. Así que no seas tonto y deja ya ese tema.
- Y por qué no puedes , si no sabes si tu futuro se convertirá en presente, amarme hasta dar la vida por mi?
Si tanto futuro tienes por delante. ¿Porque no te arriesgas a darme tu vida sólo por hoy?
-Vale. Hagamos un trato. Te doy mi presente. ¿De acuerdo?
-Mejor cállate. No me prometas la luna, cuando apenas la ves.
No me des nada. Sólo quiero que cuando estemos juntos me hagas sentir como un rey. Y cuando no estemos juntos. ¿No preocuparnos del otro, te parece?
- ¡Claro que no! Si algo te pasase, me moriría. Y por supuesto estaría a tu lado día y noche.
- ¡OYE! ¡Habíamos quedado en nada de prometer lunas! Ven aquí y acurrucate a mi lado.
Dame el calor que me gusta sentir, y dime que me quieres por hoy. Mañana otro futuro nos espera.
-Te amo.
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