lunes, 16 de enero de 2012

Mascaras.Infórmese en su tienda más cercana.

Al llegar a casa, 
me quito 
el abrigo que llevo como armadura, 
la bufanda que me protege de besos en el cuello, 
el bolso con mil y un recuerdos que no quiero organizar, 
las excesivas camisas que me cubren como a una cebolla
que utilizo para no hacer - a los demás- llorar,
Y los zapatos de cristal que el príncipe me dejo por navidad.

Y así descubierta e indefensa,
sin mi artillería que me acompaña en mi guerra fría. 
me quito por fin la máscara.

Que yo muy prudente y responsable
cuido y guardo con mucha cautela.
Porque si no ...
mira! aún guardo el prospecto que venía en la caja. Dice así:

Advertencia: Recuerde que cada dia,necesita que su rostro se aireé y la máscara descanse. Si no al día siguiente puede que no surja efecto y que derive en unos graves efectos secundarios como  dolor,  impotencia,  frustración, rabia,  desconsuelo, soledad.. y toda clase de sentimientos nefastos para su precioso rostro.


Así que hay que ir con cuidadín.


4 comentarios:

Byron C dijo...

Nunca he sido partidario de las máscaras,aunque claro,una falsa sonrisa cuando estás triste es más o menos a fin de cuentas,lo mismo...

MDuritz dijo...

Ese texto lo leí en tu fotolog hace mucho... puede ser, o me estoy confundiendo con otro muy parecido?
Sea como sea, me gusta muchísimo.

sesamina dijo...

y si te la quitas del todo... qué aireada estará así tu linda cara ;-)
besos

Sil dijo...

Nenitaa yo quiero estar contigo cuando te quites tu mascara... Jooo quieroo verte más!!!!